Sabemos que te gustan las historias felices y la de Gagne es una de ellas. Este joven senegalés fue uno de los agraciados, ayer 22 de diciembre, con el Gordo de la Lotería de Navidad de 2015. Llegó a España en patera en 2007, desde Senegal, con su mujer. Se hizo un experto en supervivencia, arañando euros en trabajos precarios, doblando su espalda en las durísimas labores del campo. Llevaba un décimo: 400.000 euros son ahora suyos.

Hace pocos días, Antonio, su jefe, le había despedido: “me dijo que me buscara la vida”, declaró ayer a los medios de comunicación. Buscando esa vida, Gagne atravesó el océano hace ocho años, y hoy es la vida la que sale a su encuentro, plena de oportunidades. El protagonista de este cuento de Navidad que nos hace creer en la justicia, también fue justo con quienes le ayudaron en el momento más crítico: “éramos 65 personas a bordo de la patera y hoy quiero dar las gracias al gobierno y a los españoles porque ellos nos salvaron cuando estábamos dentro del mar”, recordó Gagne, reteniendo las lágrimas en sus ojos y en su garganta.

 

Foto: Efe (vía El Confidencial)

Foto: Efe (vía El Confidencial)

El número mágico de la lotería, el 79140, llevó un aluvión de millones a una zona de altísima población inmigrante: Roquetas de Mar. La localidad, donde conviven personas de más de 100 nacionalidades, es uno de los diez municipios del Poniente Almeriense. Esta zona es conocida como “el mar de plástico” por la numerosa cantidad de invernadores en los que se practica la agricultura intensiva. Las condiciones de trabajo son extremas y la remuneración, sumamente precaria. Las manos que recogen la fruta, las verduras y las hortalizas que llegan a las mesas y los estómagos de España y media Europa son, mayoritariamente, negras o mestizas. Subsaharianos, como Gagne, marroquíes o latinoamericanos son legión en esa parte de Andalucía.

Todo hace prever que no solo Gagne y su mujer se ganaron la lotería. Queremos confiar, como así parece, que fue un premio muy repartido entre muchos de los inmigrantes de Roquetas de Mar que, hayan o no venido en patera, comparten la misma historia: la de la búsqueda incansable de una vida mejor para ellos y sus familias.

Si hay un objetivo que mueve a Tamarindo Express es ayudarte a llevar momentos de alegría a los tuyos. Por eso, queremos felicitarte la Navidad con este relato de la suerte que, contra todo pronóstico, algún día llega. Solo unos pocos, como Gagne, la recibirán en forma de cientos de miles de euros, pero a todos los demás ya nos ha tocado, de alguna manera. La más indiscutible de todas es seguir vivos, leyendo estas líneas.

Recibe de parte del equipo de Tamarindo Express nuestro más sincero deseo de ¡Feliz Navidad!